Por: Bárbara Rodríguez, documentalista, periodista y editora de LID Diccionarios

Existe un lugar en México donde las plantas del agave alfombran de un color azulado los tranquilos valles de Tequila.

El municipio que dio nombre a la bebida se encuentra situado en el estado de Jalisco, en la Región Valles, y en origen se llamó Tequillan o Tecuila. Fue allí, en el año 1600, donde el español Pedro Sánchez de Tagle y Pérez de Bustamante, Marqués de Altamira, introdujo el cultivo y destilación del mezcal, mediante alambiques, para llegar a producir tequila.

El jimador (agricultor mexicano) corta o jima, con una especie de hoz o machete, la parte del tallo, también denominada piña del agave, que posteriormente se introduce en hornos donde, mediante la exposición al calor, se va convirtiendo en azúcares fermentables.

El agave azul

agave azul

Se pueden catalogar hasta unas 290 variedades de agave distintas, con algunas se elabora el mezcal o el pulque, pero para que esta planta verde azulada llegue a producir un auténtico tequila debe seguir la normativa de la Denominación de Origen Tequila, que contempla la ley del 13 de octubre de 1997; ha de estar elaboraba exclusivamente con agaves de la especie Tequiliana Weber variedad azul, cultivados solo en determinados municipios de  las zonas de Guanajuato, Jalisco, Tamaulipas, Nayarit y Michoacán.

Variedades de tequila

Existen unas 1000 marcas diferentes de tequila, pero las tequileras más importantes de México (Sauza o José Cuervo, por ejemplo) se localizan en el municipio de Tequila (centro-norte de Jalisco, zona occidental de México), el lugar ideal para el cultivo del agave azul, propiciado por un clima suave con una temperatura media anual de 25 grados.

Dada la importancia que para la cultura y la industria mexicana supone la comercialización y divulgación del tequila, se creó en el año 1999 la Academia Mexicana del Tequila.

Podemos clasificar el tequila, según su elaboración o graduación, en:

  • Tequila blanco o platino: incoloro, envasado poco después de ser destilado, de 38º a 46º, mezclado en cócteles para darle mayor cuerpo, como Margarita o Cosmopolitan.
  • Tequila oro o joven: resultante de la combinación de Tequila Blanco con Tequila Reposado o Añejo; color dorado o ámbar, ligero aroma a roble, se suele servir mezclado con zumos o refrescos.
  • Tequila reposado: de color blanco, se deja reposar durante más de dos meses, pero nunca más de un año, se toma solo con un escarchado de sal.
  • Añejo: madurado con notas muy suaves y fuerte sabor a madera, su graduación es de 40º y se sirve en copas tequileras.
  • Extra añejoSe diferencia por su tono ámbar oscuro, y se sirve a temperatura ambiente, en copas de brandy para que el alcohol respire.
  • Reserva: el “coñac de los tequilas”

Curiosidades en torno al tequila

curiosidades del tequila

El rey de los licores ha sido durante décadas protagonista de numerosas películas, fiestas, mitos y leyendas, llegándose a coronar como el licor por excelencia para aliviar nuestras penas. No obstante, esta bebida también es conocida en muchos lugares por otras propiedades y cualidades que te resumimos a continuación:

“La sal y el tequila curan las heridas”Más allá de cómo pueda llegar a trascender el tequila en nuestras emociones y ratos libres, esta bebida destaca por sus efectos beneficiosos para la salud. El primer contacto con este licor puede llegar ser una bomba de relojería para nuestros sentidos, pero una vez lo bebemos, matamos dos pájaros de un tiro y es que está comprobado que su consumo reduce el colesterol, los triglicéridos y el azúcar en sangre, y aumenta los niveles de magnesio y calcio en nuestro organismo.

“Una vez al año, no hace daño”. Durante décadas, un buen “shot” de tequila después de comer, ha ayudado a digerir las comidas más pesadas y de eso los mexicanos saben mucho.

“Bendito agave azul”. El tequila es una de las pocas bebidas alcohólicas que no engorda ya que contiene los azúcares naturales de la planta del agave, que no son absorbidos por nuestro organismo; por otro lado, la agavina que contiene la planta produce sensación de saciedad, gracias a los frútanos que favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas para la salud (probióticos) y a la vez aceleran la pérdida de peso.

“Una copa para relajarme y a dormir”. Está comprobado que el tequila tiene efectos beneficiosos en el sueño, reduce el estrés y combate el insomnio. Y si encima tienes tos y necesitas aliviar estos síntomas a la hora de dormir, nada mejor que un buen jarabe de agave, el sustituto vegano de la miel.

“El agave azul, bonito por fuera y por dentro”. El agave, como biocombustible de segunda generación, puede llegar a ser una alternativa ecológica y económica; también es conocido, desde la época prehispánica, el uso de las hojas del agave en la confección de tejidos.