Por: Pilar Plans, autora de Somos lo que comemos y 55 verdades sobre lo que comes

La manera de alimentarse está creando, desde hace tiempo, nuevas tendencias entre los consumidores. Las diferentes opciones o modelos de alimentación tienen un denominador común: el mantenimiento de la salud a través de la ingestión diaria de alimentos con más sabor, más nutritivos y saludables.

Estas tendencias en alimentación surgen por variados factores, entre ellos la toma de conciencia real de la influencia de los alimentos que se ingieren sobre la salud; convicciones de tipo ideológico, ecológico, filosófico en relación con todo un estilo de vida, religioso o en pro de la salud; incidencia a nivel global de diversas crisis alimentarias; rechazo a los alimentos obtenidos a través de la agricultura y la ganadería intensivas, rechazo total a los alimentos procesados, refinados y grasas trans, que se asocian al riesgo de enfermedades.

Dieta vegetariana

Es una dieta basada sobre todo en el consumo de productos vegetales, legumbres, verduras, frutas, cereales, semillas, alimentos de tipo integral y frutos secos. Se admite o no, dependiendo del modelo vegetariano que se siga, el consumo de huevos, productos lácteos y miel. No se admite el consumo de carnes, pescados, mariscos y aves.

Son sus variantes (todas incluyen los alimentos de base vegetariana):

-Lacto-ovovegetariana. Incluye huevos, leche y derivados lácteos

-Lactovegetariana. Incluye los productos lácteos

-Ovovegetariana. Incluye los huevos

-Apivegetariana. Incluye la miel y sus derivados

Dieta vegana

Es la opción vegetariana más restrictiva. Se consumen alimentos de origen vegetal, pero no productos de origen animal (carnes, pescados, mariscos, aves) ni los que deriven de los animales (huevos, miel o productos lácteos). Se consumen verduras, legumbres, frutas, frutos secos, cereales, productos integrales, derivados de proteínas vegetales y semillas.

Dieta crudivegana

Su base es vegana, se consumen productos no procesados y en crudo o sometidos a un calor muy leve, sin que lleguen a hervir. Se trata de extraer el mayor provecho posible de los nutrientes al consumir los alimentos en su estado lo más natural posible para no restarles calidad.

Dieta frutariana

Basada en el consumo de fruta en abundancia, frutos secos y semillas. Una modalidad algo menos radical incluye el consumo de tomates y aguacates. No se consume ningún alimento de origen animal, y en algunos casos tampoco verduras ni legumbres.

Dieta lactocereliana

Basada en el consumo de productos lácteos y cereales, aunque en algunos casos pueden incluir otros productos vegetales.

Dieta granivoriana

Su fuente principal de alimentación radica en el consumo de granos y semillas (soja, lino, girasol), aunque en menor escala también permite el consumo de productos vegetales.

Dieta ovo-ictio-lactovegetariana

Se basa en el consumo pescados, mariscos, frutas, productos vegetales, legumbres, frutos secos y cereales. De forma opcional se incluyen huevos y productos lácteos. Se excluyen el resto de productos de origen animal, incluidas las aves.

Dieta flexitariana

Predomina la base de la dieta vegetariana, aunque se acepta de forma ocasional, y con moderación, el consumo de carnes y pescados.

Dieta paleo o paleolítica

Se basa en el consumo de los alimentos que ingería el hombre primitivo en el período paleolítico: principalmente carnes, pescados, mariscos, frutas, vegetales, huevos, raíces, frutos secos y semillas. Excluye los cereales, legumbres, productos lácteos, sal, azúcar y, por supuesto, los alimentos procesados e industriales.

Dieta macrobiótica

De origen japonés, busca adaptar el consumo de los alimentos a las necesidades, edad, salud y condiciones de cada individuo. Es importante la manera de cocinar y de comer los alimentos. Se consumen cereales integrales, legumbres, verduras, frutas, pescado blanco, frutos secos, semillas y algas. Se evita el consumo de carne, huevos, sal, productos lácteos y alimentos procesados y refinados.

Dieta disociada

Consiste en no mezclar alimentos ricos en hidratos de carbono con alimentos ricos en proteínas en una misma comida, porque esto daría lugar a trastornos digestivos que se transformarían en grasa, produciendo aumento de peso. No se limita la cantidad de alimentos a ingerir, siempre que se combinen de modo correcto.

Monodietas

Se trata de consumir durante un tiempo determinado un solo tipo de alimentos. Tienen en común ser muy bajas en calorías o hipocalóricas. Conllevan una pérdida de peso de forma rápida (también llamadas dietas milagro).


Es importante advertir que muchas de estas dietas o tendencias, practicadas durante mucho tiempo y de una forma continuada, a la larga pueden provocar desequilibrios nutricionales. Una dieta planificada de forma correcta por un nutricionista permitirá adquirir los hábitos alimentarios correctos y adecuados para cada individuo.

Dieta mediterránea

La dieta mediterránea se sustenta sobre los cultivos y los recursos tradicionales propios de los países de la cuenca mediterránea. Fundamentalmente en un tipo de alimentación muy variada y al mismo tiempo equilibrada: variada por la gran diversidad de alimentos frescos y de temporada; equilibrada, porque se ingieren de forma habitual alimentos con un perfil nutricional muy completo.