Por: Jesús Lucerón, asistente de Comunicación en LID Editorial

Aunque creamos que es algo relativamente nuevo, los datos correspondientes a los primeros cócteles nos llevan a 1.900. Concretamente fue en 1.920, cuando se produjo la introducción de estos combinados, debido a la prohibición del alcohol en Estados Unidos y el establecimiento de la ley seca. Pues bien, durante esta época en los bares, las bebidas alcohólicas se introducían de manera ilegal y su calidad y gusto eran pésimos, haciendo así que los barmans comenzaran a mezclarlas con otras bebidas para mejorar su sabor.

Con los años, el cóctel se ha popularizado por combinar tres tipos de elementos distintos; el alcohol, que actúa como la base, normalmente vodka, ginebra o ron. Posteriormente, y para matar el sabor del alcohol, un elemento principal como el jugo de frutas, y en ocasiones vermut o cremas. En tercer lugar, se suele añadir también un elemento que resalte las propiedades del principal, como por ejemplo dar color a través de la lima o la granadina. 

Además de estos tres elementos, el cóctel suele incluir también algún pequeño elemento decorativo, como por ejemplo unas hojas de menta. Según el reglamento de la International Bartenders Association un cóctel no puede contener más de 5 elementos, incluyendo los utilizados para su decoración.

Con los años, el consumo de esta bebida se ha ido extendiendo por la geografía y llegando a todos los rincones del mundo. De esta manera, cada país ha ido creando su propia carta de cócteles que se han ido consolidando en función de la cultura y las exigencias gastronómicas de sus habitantes.

Los 8 cócteles más famosos del mundo

Bloody mary

Cóctel elaborado a base de zumo de tomate, vodka y diferentes especias y salsas, siempre acompañado con una ramita de apio. Es la bebida reconstituyente por antonomasia. No se sabe con certeza cuál es su origen, pero una de las teorías es que fue creado en los años 20 del siglo XX, por el barman del Harry’s Bar. Debe su nombre a María I de Inglaterra, conocida como La Reina Sangrienta.

Caipiriña

Cóctel brasileño por excelencia a base de aguardiente, azúcar, zumo y trozos de lima y hielo picado. Es una bebida muy refrescante. El origen de la receta está en la batida de limão, que no incorporaba trozos de lima ni hielo picado. Este cóctel se convirtió en un icono de Brasil tras su independencia en el año 1825, aunque el nombre de caipiriña surgiría en torno al año 1900.

Dry Martini

Cóctel reconocido internacionalmente, de origen muy discutido, situado en diferentes lugares y de mano de los más importantes bármanes de la historia. Originalmente, se compone de ginebra y vermú, decorado con una aceituna o con ralladura de limón. Las proporciones deben estar muy ajustadas y las bebidas muy frías para no añadir hielo. Se sirve en copa cóctel. Sin embargo, son muy diversas las formas de elaboración, y quizá la más popular sea la preferida por James Bond, con vodka en vez de ginebra, conocido también como vodkatini, siempre agitado y no removido.

Gin-tonic

Cóctel a base de quinina o tónica, azúcar, cítricos y ginebra, originario de India. Es una bebida amarga, con tonos afrutados o cítricos, dependiendo de cómo se decore. Después de incorporar hielo, se miden las proporciones con medidores y se añade enebro y piel de cítrico. Se sirve en copa ancha, preferiblemente de balón. Los soldados ingleses que se encontraban allí solían consumir quinina para combatir la malaria. El intenso amargor de esta sustancia supuso que se buscaran formas para facilitar su ingesta, lo que culminaría con la creación de esta bebida.

Mai tai

Cóctel, originario de la Polinesia, a base de ron, triple seco y sirope de almendra. Procede de los cócteles creados por las personas del lugar, a partir de frutas tropicales y ron, y ofrecidos a los soldados estadounidenses. En 1944, el barman Víctor Bergeron lo popularizó en el bar Trade Vic.

Manhattan

Cóctel de origen estadounidense a base de whisky, vermú rojo y angostura. Se prepara directamente en vaso mezclador y se sirve en copa cóctel. Nació en la ciudad de Nueva York, a finales del siglo XIX.

Mojito

Cóctel, de origen cubano, elaborado con ron blanco, zumo de lima, azúcar de caña blanco o moreno, hierbabuena o menta, gaseosa y angostura. Se prepara aplastando suavemente las hojas y tallos de menta en el fondo del vaso con el azúcar para extraer bien su savia. Se remueve con el zumo de limón y luego con el ron, para que se mezclen bien los sabores, y se añade el hielo en cubos. Se rellena con la gaseosa y se echan, por último, dos o tres gotitas de angostura. Esta bebida se servía en un vaso de tubo, aunque luego se creó el vaso de mojito, bajo y ancho. En España se tiende a servir con hielo picado y con trozos de lima, probablemente por influencia de la caipiriña. Se desconoce su creador, aunque posiblemente derivó de una bebida de sir Francis Drake. Aunque es originario de Cuba, existen numerosas variantes de la receta original por todo el mundo como, por ejemplo, el mojito Collins o el mojito mexicano.

Old fashioned

Cóctel de origen norteamericano a base de bourbon, azúcar, angostura y soda. Se sirve en el vaso con el mismo nombre. Se dice que lo creó un afamado coronel del ejército estadounidense, propietario de una destilería de bourbonen Louisville, Kentucky. Es un cóctel reconocido internacionalmente.