Puede que la idea no te agrade, pero el consumo de carne producida en laboratorios está a la vuelta de la esquina. Este tipo de alimentos se llevan creando desde comienzos de este siglo, pero es ahora cuando la tecnología ha permitido convertirlos en productos comestibles. Por lo tanto, el futuro para la carne de laboratorio es ya una realidad.

Actualmente, las hamburguesas, el pollo a la plancha o cualquier derivado del cerdo se han convertido en los elementos más comunes de la dieta occidental. Sin embargo, el creciente consumo de carne en el mundo ha tenido un enorme impacto en la biodiversidad de los animales y el medio ambiente en general.

Es cierto que, en los últimos años, y para luchar contra los efectos negativos de la industria cárnica en el mundo, una gran parte de la población ha decidido cambiar sus dietas adaptándose a otro tipo de dietas exentas de carne, pero con los mismos nutrientes y componentes alimenticios.

Según la asociación eco-gastronómica Slow Food, durante la segunda mitad del siglo XX, el consumo mundial de carne en el mundo aumentó de manera sustancial, pasando de 45 millones de toneladas de carne en 1950 a casi 300 millones de toneladas en la actualidad. De seguir al mismo ritmo, esto podría llegar a ser mucho más peligroso de aquí a 30 años.

Los científicos aseguran que la carne de laboratorio podría eliminar la necesidad de granjas extensivas de animales. Por lo tanto, para ellos es una de las principales soluciones.

Así, y según el mencionado estudio, a medida que los países subdesarrollados dejen de serlo, el resto de los países obtendrá más recursos para poder acceder a la carne o derivados de la misma.

Entonces, ¿cuál es la solución al problema que nos proponen los científicos? Carne cultivada en laboratorio.

Beneficios de la carne de laboratorio

Carne de laboratorio

Como ya se ha dicho, puede que la idea de comenzar a comer carne de laboratorio te produzca rechazo, pero no es lo que tu mente se imagina, es algo mucho más atractivo de lo que parece, ¿por qué no ir un poco más lejos?

En este último año, la biotecnología ha encontrado una manera de crear carne dentro de un laboratorio sin dañar a ningún animal. Lo que parece garantizado es que esta carne cultivada en el laboratorio estará en tu supermercado o restaurante habitual dentro de muy poco tiempo. Pero, ya puedes dejar de preocuparte porque esta carne tiene todos los sabores y jugos que tanto aprecias en la carne real.

A continuación, te presentamos las claves que resolverán todas tus dudas acerca de la elaboración de la carne de laboratorio

¿Qué es?

Son varias las empresas que están intentando crecer en este mercado para conseguir convertirse en referentes de la carne de laboratorio. Respaldadas por grandes inversores como Bill Gates o la empresa agrícola Cargill, estas compañías producen un variado catálogo, en el que se incluyen carne de cerdo, pollo o incluso mariscos.

¿Cómo se hace?

En primer lugar, son los científicos los que recogen una muestra de músculo de un animal. De esta muestra de tejido se extraen células madre, las cuales se multiplican exponencialmente para ir formando fibras que acaban formando tejido muscular. Es decir, la carne.

En un par de años, solamente partiendo de una pequeña muestra, se podrían hacer una gran cantidad de productos cárnicos. Aunque aún no hayan llegado con ella a muchos lugares, los que ya han probado la carne cultivada en el laboratorio dicen que es deliciosa y lo más importante, que les resultaría difícil diferenciar entre ganado real y algo cultivado en el laboratorio.

Reducción del consumo de agua

Todos sabemos que, en la actualidad, la escasez y el desperdicio de agua es un problema importante en el mundo, pero el problema es aún mayor en la industria cárnica.

Según PETA, para producir medio kilo de carne se necesitan 9000 litros de agua, en comparación con los 100 litros de la carne que necesita la carne de laboratorio. Por lo tanto, esta investigación concluye que, a través del consumo de esta nueva variedad del alimento, se ahorraría más agua por no comer carne que por no ducharse en seis meses.

Reducción de costes

Actualmente, cuando algo nuevo llega al mercado, es extremadamente caro, sin embargo, todo esto podría cambiar de aquí a unos años. Cuando las carnes cultivadas en el laboratorio salgan al mercado, una sola hamburguesa podría costar más de 300 dólares.

Así, a medida que la demanda de carne aumente a nivel mundial, los costes de producción de la carne de laboratorio comenzarán a disminuir. Los expertos esperan que la misma hamburguesa cueste 10 dólares para 2020.

Reducción de los gases que producen efecto invernadero

La elaboración de carnes en laboratorio producirá una reducción significativa de la necesidad de ganado. Algo muy beneficioso para el medio ambiente. Según un estudio publicado por un equipo de científicos de la Universidad de Oxford y la Universidad de Ámsterdam, «la carne cultivada requiere un 45% menos de energía para ser producida que el mismo volumen de carne de cerdo, oveja o ternera».

La carne cultivada en el laboratorio generaría hasta un 96% menos de emisiones de gases de efecto invernadero.