Más de 70 millones de personas se suman a la población mundial cada año. Si el crecimiento continúa a este ritmo, se espera que para 2050 la población alcance los 9 mil millones. Para alimentar a todos estos ciudadanos, tendremos que producir casi el doble de alimentos que se producen en la actualidad.

Como es evidente, esto no será fácil, ya que ahora estamos usando el 70% de las tierras agrícolas para criar ganado, los océanos están sobreexplotados y los parajes se están contaminando. Además, también el cambio climático y las enfermedades amenazan a la producción de nuestros cultivos.

Esto nos lleva a la necesidad de tener que buscar nuevas ideas para reducir el desperdicio de alimentos y hacer que la producción de estos sea más eficiente. ¿Una solución? Los insectos.

Es posible que la idea no suene atractiva, pero el consumo de insectos es una práctica común que se lleva realizando desde tiempos inmemorables.

Actualmente, unos 2 billones de personas comen insectos regularmente como parte de su dieta, no en vano más de 1,900 especies de bichos son comestibles. Los insectos que más se comen son los escarabajos, las orugas, las abejas, las avispas y las hormigas.

Si la idea de comer insectos es algo que no te agrada, deberías saber que ya los consumes habitualmente. Para hacer cerveza se usan unos 2500 pulgones cada 10 gramos durante la fermentación del lúpulo. También, los zumos de frutas de 250 ml suelen llevar el equivalente a un gusano como colorante o el curry que habitualmente lleva fragmentos de insectos.

Insectos

¿Esto te está revolviendo el estómago? No debería, porque los has estado comiendo durante años y no te ha molestado ni un ápice. Aún así queremos ayudarte a pasar mejor el trago de que comes insectos con 7 razones para lanzarse al consumo de estos alimentos.

Sus proteínas

Un grillo se compone de un 65% de proteína mientras que un filete está en torno al 50%.

Sus nutrientes

Las proteínas de insectos contienen un amplio rango de aminoácidos, vitaminas y minerales. Además, son fuente de ácidos grasos insaturados y poliinsaturados.

Bajo en grasa

La mayoría de los insectos tienen menos de 5gr de grasa por cada 100gr.

Contribución al medio ambiente

Las granjas de insectos representan una alternativa a la ganadería tradicional que debería tenerse en cuenta. Los insectos no necesitan grandes espacios para crecer, son fáciles de alimentar y pueden vivir en un amplio rango de climas debido a su capacidad de adaptación al medio.

Su introducción en los platos

Los insectos se pueden freír en la sartén, se pueden hervir, se pueden saltear, se podrían asar e incluso hornear con un poquito de aceite y sal. Se pueden convertir en harina y usarla para panes, galletitas saladas o barritas energéticas.

Su abundancia

Algunas partes del mundo cuentan con hasta 300 especies comestibles diferentes. Seguro que, con esta variedad, alguno te gusta.

Su sabor

El sabor de los insectos se suele describir como una textura de fruto seco con un sabor similar a la gamba o al pollo. Los saltamontes, los huevos de hormiga y las avispas son verdaderas delicatesen en algunas partes del mundo.